Excusa: Paul Auster

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Hace unos días leí una entrevista a Paul Auster en la que decía que la literatura sólo le ha enseñado que es un imbécil, cosa que -el que se sienta por encima de Auster que tire la primera piedra- voy a aprovechar para extrapolar al resto del género humano para sentirme arropado amigos, gracias; tanto que aunque nunca nos cansemos de repetirlo, como para quedar bien y que se note que no somos nuevos, que sabemos de qué va esto porque, ¿sabes?, leemos libros y eso, tampoco logramos aprenderlo.

Benjamin Nazka

Mar, 24/10/2006 - 00:13

Ejem... no entinedo... me está (nos está) llamando imbécil (es)!?

:-(

Yo la verdad es que también soy un imbecil

Estoy de acuerdo y es que a veces sentir cosas como la imbecilidad es magnífico porque te da la oportunidades insospechadas.

Supongo, G., que la respuesta a su pregunta, dado el contenido de mi texto, no puede ser otra que sí. En todo caso le diré que no la considero más imbécil que al txolo, a la científica o al resto del género humano, lo cual me (nos) incluye. Por suerte no todo el mundo es imbécil todo el tiempo pero nadie se salva de ejercer una cierta (quizá incluso sana) imbecilidad de tanto en tanto.

Le ruego no tome como algo personal lo que no pasa de ser una reflexión particular que, quizá injustamente, generalizo.

Yo soy demasiado tonto para aprenderlo... os jodeis imbéciles ;)

En cuanto llegue a casa pienso revisar el libro que, casualmente, estoy leyendo ("Tratado de la tontería humana", de Horst Geyer) en el que trata la imbecilidad y la tontería de manera clínica (el autor es/era psiquiatra); lo haré más que nada para encontrar la excusa que busco...
Vean ustedes que no reconozco alegremente mi imbecilidad. Mi arrogancia, sí.

E quando arribo a casa, un capuccino deliccioso...

PD: disculpen mi horrible italiano, jamás debí haber hecho este comentario... si seré imbécil!

pino aprile
elogio del imbécil: el imparable ascenso de la estupidez
editorial planeta
barcelona, 2004

Leo en el libro de Geyer (cita a Möbius): "La normalidad es un estado de imbecilidad de menor grado, pues si aplicamos a los hombres una escala inexorable para medir su inteligencia veremos que por término medio son intelectualmente deficientes".

Ó también...

"En invierno el pomerano
es más tonto que en verano"

No tengo excusa.
No future.

Con qué alegría y satisfacción nos llamamos a nosotros mismos imbéciles cuando es todo un Paul Auster el que avala dicho calificativo.

Crisci: jodéis no *jodeis

Si tuviera mala baba me despediría de ustedes escribiendo: "Hasta otra, imbéciles", pero me parece una fórmula de despedida muy desagradable por mucho que algunos se complazcan en serlo.

No estaba segura de si soy imbécil o no, asi que he querido comprobarlo. No he salido de dudas:

imbécil.
(Del lat. imbecillis).
1. adj. Alelado, escaso de razón. U. t. c. s.
2. adj. p. us. Flaco, débil.

alelado, da.
(Del part. de alelar).
1. adj. Dicho de una persona: Lela o onta.

lelo, la.
(Voz expr.).
1. adj. Fatuo, simple y como pasmado. U.t.c.s.

fatuo, tua.
(Del lat. fatŭus).
1. adj. Falto de razón o de entendimiento. U. t. c. s.
2. adj. Lleno de presunción o vanidad infundada y ridícula. U. t. c. s.

pasmado, da.
(Del part. de pasmar).
1. adj. Dicho de una persona: Alelada, absorta o distraída.

presunción.
(Del lat. praesumptĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de presumir.
2. f. Der. Hecho que la ley tiene por cierto sin necesidad de que sea probado.

presumir.
(Del lat. praesumĕre).
1. tr. Sospechar, juzgar o conjeturar algo por tener indicios o señales para ello.
2. intr. Dicho de una persona: Vanagloriarse, tener alto concepto de sí misma.
3. intr. Dicho de una persona: Cuidar mucho su arreglo para parecer atractiva.

vanidad.
(Del lat. vanĭtas, -ātis).
1. f. Cualidad de vano1.
2. f. Arrogancia, presunción, envanecimiento.
3. f. Caducidad de las cosas de este mundo.
4. f. Palabra inútil o vana e insustancial.
5. f. Vana representación, ilusión o ficción de la fantasía.

arrogante.
(Del ant. part. act. de arrogar; lat. arrŏgans, -antis).
1. adj. Altanero, soberbio.
2. adj. Valiente, alentado, brioso.
3. adj. Gallardo, airoso.

altanero, ra.
(De alto1).
1. adj. Altivo, soberbio.
2. adj. Se dice del halcón y de otras aves de rapiña de alto vuelo.

soberbia.
(Del lat. superbĭa).
1. f. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.
2. f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás.
3. f. Especialmente hablando de los edificios, exceso en la magnificencia, suntuosidad o pompa.
4. f. Cólera e ira expresadas con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas.
5. f. ant. Palabra o acción injuriosa.

Auster es a la literatura lo que la prensa rosa al periodismo (olvidemos el tópico de la basura por favor).
Auster es un chismoso del alma. Por eso nos atrapa.