Hola, soy nuevo en esto y me gustaría que me aconsejaseis, tengo un jilguero de un par de años y una canaria (que me lió mi primo para que saque mixtos).
El jilguero pasa de ella, solo la gruñe cuando ella va a su palo, pero no la pica.
Ella hizo nido y puso cuatro huevos, pero sin pisar y a los dos o tres días se mosqueó y deshizo el nido y rompió los huevos.
Me han aconsejado que le de cardo al jilguero, aparte le echo unas gotas (Tabernil A D E, que en teoría despiertan el celo), y quisiera saber si puedo darle más dosis de la que viene indicada sin dañar a los pájaros, por supuesto, porque al jilguero parece que no le hacen efecto, no le veo Khon muchas ganas.
¿Me podéis ayudar? Me gustaría sacar unos mixtos para mis primos y al menos uno para mi.
Ya no se que hacer, decidme "truquillos" para que el jilguero se ponga como las motos y la pise, por favor.
Gracias.
Andrés



Hola Andrés,
Yo nunca he tenido jilgueros pero una vez tuve una novia canaria que acabó liándose con mi primo. Por bien o por mal no sacaron mixtos sino trillizos; todos ellos muy fuertes y rechonchetes. Por mi parte, después del agravio sufrido, me quedé pajarito y ahora, después de leer tu texto, he comprendido que en realidad estaba jilguero; yo también pasaba de la canaria y cuando me cruzaba con ella por la calle le gruñía palabras como: maldita perra canaria. Otro de los efectos secundarios que sufrí fué un pasaje de impotencia psicológica; es decir, cada vez que intentaba agenciarme con otra canaria, mi mente me jugaba una mala pasada y la cosa caía en picado. Mi problema se solucionó cuando cambié mi fijación hacia las canarias por la fijación a toda clase de pájaras. Así pues recuerdo con mucho agrado el esmero de Paloma en realzar mi tocado ego aún habiéndo encontrado alguna que otra gansa en mi camino. Pese al pensamiento contrario, he de decir en favor de las pavas que si bien su tema de conversación no va más allá del último modelito de temporada agenciado, desvestirlas de éstos es una buena terapia contra la desapetencia sexual. Diferente fué con Martineta, aún siendo muy común su nombre en Argentina, en estos lares brilló por su peculiar forma de levantarme el vuelo. En fín, no quiero distraerlo más en su búsqueda de una solución. Únicamente puedo aconsejarle que se deje de hierbas y potajes afrodisiacos y que pruebe darle de comer más variedad a su jilguero; tanto éste como su ánimo se lo agradeceran.