
Juan Carlos Gómez y Witold Gombrowicz
en el puerto de Buenos Aires (1963)
La idea de compartir con Gombrowicz y con Quilombo una casa me trajo muchos dolores de cabeza. En principio, ni en mis sueños más atrevidos yo me imaginaba abandonando la comodidad de la casa de mis padres en la que, según la opinión inveterada de mi hermana, yo era el hijo preferido. No tenía nada de qué preocuparme, trabajaba, tenía un buen empleo, ganaba bastante plata y llevaba una vida de dandy metafísico.
Sin embargo, eso de vivir con Gombrowicz, un Gombrowicz que se estaba volviendo famoso, que tenía el reconocimiento de la Europa civilizada, que era extravagante, libre, payaso, genio, no era cosa que, como me decía él mismo, se me iba a presentar todos los días. Pero era homosexual y yo, en esta materia, como Gombrowicz en los asuntos del dinero, era mortalmente serio. Como si esto fuera poco no me resultaba para nada clara la naturaleza de la relación que tenía con Betelú.
Mariano, que no era ningún idiota, en presencia de Gombrowicz representaba el papel de un perfecto idiota, inmaduro, esclavo, a tal punto que la relación tan intensa que tenía con el polaco sólo era explicable, en apariencia, por un tipo de atracción non sancta. Con el tiempo fui encontrando la llave para entrar, hasta cierto punto, en ese misterio, se puede decir que cuando escribí los monjecitos medievales tenía la mitad del camino hecho.
Para mí, Flor, era un animal extraño al que no sabía cómo abordar en mis cartas, de ahí el lenguaje sofisticado y abstruso de dos pasajes en los que me refiero a él y que Gombrowicz cita, de ahí mi obsesión por borrarle los contornos. No sabía cómo abordarlo cuando le hablaba de él a Gombrowicz, sí sabía cuando le hablaba a los demás o a él mismo, lo trataba como a un chico.
Confundido por este dilema hamletiano, un acontecimiento familiar imprevisto y penoso me ayudó a aclarar el panorama. Mi hermana se divorció y se vino a vivir a la casa paterna con una hija pequeña. Tengo que huir, pensé, me tengo que ir de la casa de papá y mamá y, de la misma manera que Gombrowicz pensó que para irse a vivir a España era mejor volver a la Argentina, yo pensé que para irme a vivir solo era mejor vivir con Gombrowicz y con Flor de Quilombo. Este pensamiento, este salto al vacío, a lo desconocido, me empezó a agobiar porque, si bien es cierto que siempre me podía escapar de ellos para ir a vivir solo, el primer paso era muy importante. Otra cosa que me mareaba completamente era la elección del lugar que estaba haciendo Gombrowicz: extra muros, aquí, allá... no podía ser, yo trabajaba en el microcentro. El proyecto de vida en común fracasó porque Gombrowicz no regresó a la Argentina, y yo me fui a vivir al barrio norte.
Berlín, 21 de diciembre de 1963
No, no, Goma, tendrá que hacer viajecitos, no hay caso, estos pequeños chantajes basados en la supuesta soledad mia no sirven, no, Goma, nada de soledades, no estoy a la merced suya, parece que su imaginacion no alcanza a darse cuenta que CAMBIO TODO, basta que levante un dedo para que corran todos la Lynch, Arnesto, Pla, Canaleta, los bolches de La Plata, etc. etc. etc. las niñas, los adolescentes, los ancianos y las viudas, trate de imaginarse algo como WEIMAR. El que estara algo aislado, me temo, será Vd Goma con su papa y su mama. Ya estoy casi decidido PRIMERO ocupar la casa entera de Flor y DESPUES ver que pasa. Pero ya es casi seguro que me quedo en Berlin hasta mayo ya que el frio no me daña tanto y por otra parte la Ford no demuestra mayor entusiasmo respecto al proyecto mio de rajar. Ahora no tengo gran gana de volver para el invierno, asi que no me verá antes de agosto, calculo.
Recibí carta de Ada donde se queja amargamente que Vd le arrancó por fuerza la traducción (significa que la obligó a hacerla), que ella no queria etc cosas de mujeres después gime que si, que no, que lo hizo pero no lo hizo que sufria que gozaba etc etc Goma comprenda bien una vez por todas que el asunto de la traduccion es muy delicado. Y yo no pienso perder tiempo en correcciones, sacaselo de la cabeza.
El 8 de enero estreno del CASA en el teatro Recamier, recibi carta de Lavelli, diceme "finalmente terminaremos por imponer la obra sin duda alguna en Francia Suiza y Belgica –en cuanto a Ivona estoy ya en tratativas con el Theatre de Lutece para realizarlo en octubre. El 64 sera el año de Gombrowicz para el teatro parisino. No pierda confianza en el teatro, es un genero que Vd. domina admirablemente y muy pronto sus obras seran representadas en el mundo entero" Transcribo para que goze, pues temo que poco tiempo queda para gozar de estas palabras.
Arnesto asustadisimo porque parece que Nadeau se ofendió con él y suplicandome para que intervenga en su favor. Por lo tanto mande al Asnito unas palabras de presentación. Veo Goma que se defiende ante Arnesto, significa que está por sucumbir...
Estuve con Steinbeck (Nobel), algo aburridor que digamos...
En el Litterarische Colloquium tuve una charla con gran éxito
Cena en el Schloss Charlottenburg con Willy Brandt
Cena con la Comtesse Matouschka
En el Zuntz mi grupo es: Kukik, (estudiante polaco, muy bien), Susana (polaca) Eve Bechmann (alemancita, bombom), Piers Read (inglecito, 21 años, hijo de Sir Horace, muy distinguido) Joaquin (hijo de puta le voy a mandar a la mierda) Holzer (poeta austriaco) Berlevi (viejo futurista). Y otras personas. Aquí no hay problema de la escasez. Tambien Benrath, frances, pintor, Joaquimides, griego, la chica Haas de la Ford.
Goma acaso recibio las nuevas postales que le mandé? Parece que los ataques de la prensa polaca bolche disminuyeron, pero Ada me aconseja de postergar mi llegada a B.A. quedandome en Uruguay pues los polacos alli andan enfurecidos y quieren romperme los huesos. Que nacion!
Observe Goma que ya son 257 dias de mi NAVEGACION y 220 de BERsee (mar de Berlin) según mi DIARIO DE NAVEGACION. Quedan 145 dias de BERsee. Paczowska encantadisima con mis diarios sobre Paris y tambien Mrozek lo mismo. (me dicen desde Italia).
Salú, Goma, salú
Berlín, 13 de enero de 1964
No, no, Goma, no, o mejor dicho sí, sí, tendrá pieza y camita y comodidades pero en La Plata en la casa de Flor que la alquilaré posiblemente entera. De modo que, agarrando el tren de 7 de la noche el viernes podra pasar con nosotros horas inolvidables hasta el tren de las 10 de la noche del domingo. A Vd. tambien le hara mucho bien cambiar de aire; tanto como cambiar de ideas.
Ya le decia en la otra carta que no pierda tiempo argumentando conmigo, tratando de concencerme, comprenda Goma que estas son ingenuidades. En general admiro su desvergüenza pues para confesar que se escribe una carta 3 o 4 horas con borrador previo hay que en verdad ser cara dura. Me imagino la risa de Flor de Quilombo. Yo no me explico como Vd. tan superior en tantas cosas cae con tanta facilidad tal un avion en pozos de aire.
Que es lo que pasa con los 2.500 que sacó de la Sudamericana? Acaso están todavia en su bolsillo? Creo que el Mufado Grinberg esta ofendido o amargado conmigo, trate Goma de disipar las nubes, explicandole que soy amigo de la joda.
Es extraordinaria la admiracion que me toenen aqui y el dominio espiritual mio. Todos los de la Ford estan a mis pies. Para el joven Piers Read, hijo de Sir Horace, soy Dios. Lo mas eficaz resulta mi odio a la pintura. La noticia que soy enemigo mortal y destructor de TODA la pintura corre por todos lados y me da una como quien diria aureola. Los pintores estan encantadisimos y me admiran sinceramente.
Lo felicito por sus compras, evidentemente es lo mejor que se puede comprar en Buenos Aires.
Yo hace tiempo ya no compro zapatos y corbatas, en cambio adquirí ultimamente una Scott Robinson, dos Cook, un paraguas corto italiano, guantes blancos, echarpe negra de seda y otra rosada, un Borsalino negro y un Frymouth color raton.
Que cosa Goma con sus sugestiones, su pequeño trabajo de topo, sus insinuaciones respecto a los departamentos que regala el viejo. Dificulto sin embargo que Flor se case con la valija en primer lugar porque la Valija esta enamorada de otra persona y en su ultima me cuenta Florquilo que cuando le contó lo de mi diario de Despedida y que la mencione, lloraba desesperadamente. Pero ademas porque Flor teme mortalmente al matrimonio por lo menos con la Valija.
Observe cuanto un persona inteligente puede poner en pocas lineas. Se hace parrafos no muy largos con cambios de tema y ya está. En cambio una persona poco inteligente sigue con sus exposiciones y por lo tanto escasean las noticias.
Mañana la premier del CASA. es cosa seria, eleve las prezes al Todop. porque tengo malos presentimientos. Lavelli el regisseur me escribio diciendo... mas creo que ya lo conté en mi ultima.
Poca cosa ocurrió, durante las fiestas afloja el puso de los acontecimientos. Flor escribé que lo conmovió tanto «como un trueno» el Diario que le leyó Vd, yo apostaría a que miente pirque cuando se lee uno no escucha y no oye bien y mira alrededor etc.
De Vd p.e. dice «Goma tambien temblaba sin poder disimular, ciertas sensaciones que se experimentan mas allá del mero placer estetico, su voz era abundante en palabras (como siempre)... pero se volvia timida, , con un tono de confesión... que a duras penas podia contener... Ayyy maestro, tal fué el dia 28 de diciembre»
«Ayyy maestro» lo considero magistral. Ahora digame Goma: será cierto que se conmovieron tanto?
De Paris –nada. Silencio mortal.
Juan Carlos Gómez, «Goma»


hola, la foto es entrañable, por cierto, qué cosa llevaba el Sr. Gombrowicz en la solapa? imaginemos....