¿Otro mundo es posible?

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Me enamoré de mi mujer por razones que me son gratamente desconocidas.

Cuando se lo conté, lo que para mi significaba «Cariño, tus encantos son insondables e incomprensibles» resonó en sus oídos como un vulgar «No se por qué diablos me case contigo, desgraciada».

Benjamin Nazka

Dom, 21/09/2008 - 11:31

He entrado a ver si encontraba algo bueno, cualquier cosa que me alegrara la mañana. Media hora antes me habría topado con la mosca que está muy bien, pero justo ahora he podido leer también este que me gusta aún más. Es genial.

Me parece que mantener esta página en la reserva es una buena idea.

Y he logrado recordar la contraseña!!!!!!!!!!!!!!

Eso es, para enamorarse hay que pensar lo menos posible. Se trata de sentir, como ante el vuelo de la mosca. Si te fijas en sus antenas estás perdido, pero si sigues sus piruetas y su aterrizaje perfecto eres capaz de desear salir en vuelo con ella.

Un abrazo,
Ricardo

Me has hecho sonreir.

Me gusta todo de este texto: desde el primer interrogante del título hasta el punto final.

Gracias por compartirlo. Me lo llevo puesto.