Este escrito debía haber salido en la silla telúrica como explicación del telurismo, que yo mismo había reclamado pero por lo corto de mis luces en el tema sigo a la espera de que alguien mejor preparado me hable aquí de esta práctica y sus orígenes con mayor convicción. El texto ha acabado en una sección de lo más cómoda cuando no se tienen propósitos muy concretos.
De tellus, -uris (tercera declinación para los olvidadizos) viene la palabra telurismo y telúrico. Tellus se suele verter en español como Tierra, y con esto entramos en la selva oscura de la traducción. Los romanos utilizaban la voz Terra (el planeta) por un lado en oposición de significado a humus, la tierra del suelo, la de cultivo (esta última palabra latina se utiliza en la actualidad para una clase de esa tierra -no confundir con la pasta de garbanzos que lleva dos emes-) y por otro en oposición de registro a nuestra palabra/excusa Tellus, pues ésta indica el planeta también, pero sólo en lengua literaria.
Así, en ese enorme poema sobre el mundo conocido, la versión más lírica de aquel otro que escribía Carlos Argentino Daneri en El Aleph, y qué se cuantas cosas se puede decir de las Metamorfosis salvo que leerlas es una continua invitación al abismo -Metamorfosis que no tienen nada que ver con la Transformación de Kafka, miserable víctima de la traducción-, en fin, en dicho texto Ovidio recita al hablar del caos del origen: Sic erat instabilis tellus, innabilis unda, Ov. M. 1, 15 «Así de inestable era la Tierra, de innadable el mar». Esta traducción no recoge ni la mitad del sentido de lo que pretende decir el autor: digamos sólo que instabilis e innabilis indican en la traducción un sujeto tierra para el primero y un sujeto ad sensum hombre, para el segundo, en latín son ambos para ambos. No voy a cantar trasnochadamente aquí las maravillas léxicas del latín, sé bien que se pierde igual al traducir un verbo castellano o un petarol de Calafell.
Aparte de las razones métricas que no vienen al caso, Ovidio jamás hubiera usado aquí terra pues los autores de la antigüedad eran conscientes de que el texto literario tenía unas coordenadas y el no-literario otras, el que las combinaba corría un grave riesgo de ser tachado de inculto y poco leído.
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Muy suelto veo yo a su alter...
A mí me encanta que las...
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Hola Pe fue un placer...
y yo me alegro....