De acuerdo, lo contaré, no quiero ser fingiendo.
Hace muchos años era una máquina.
Desde mi nacimiento no me comporté como los demás niños, ni siquiera necesitaba comer, o por lo menos no mucho. Permanecía horas y horas en la cama, tantas como me ordenaban, pero mis ojos miraban fijamente, mis párpados nunca se cerraban.


Comentarios recientes
y yo me alegro....
me ha gustado....
oh! El curso de filosofía...
Os invitamos a visitar...
Al igual que Pe, yo también...