Enviado por pieldivina el Sáb, 02/09/2006 - 21:08.
Estimado Sr. Benjamin Nazka:
Me alegra que le resulte a usted grato que participe en el tabernileo. Las actividades inútiles son mis preferidas.
Paso a resolver la pregunta que me plantea en el primer párrafo de su comentario. La respuesta es sencilla y, si usted se molestara en leer las respuestas de sus notables compañeros taberniles, no haría falta que yo tenga que pasar a copiar y pegar un extracto de la nota dejada por su compañero César (no verificado ¿?) del día uno del corriente mes: “…¿o es que no nos acordamos de los poetas de los detectives Salvajes, donde la critica imperaba entre todos ellos?” La comparación con los poetas de tan maravillosa novela me ha llevado a la conclusión que ustedes pretenden ser (o, en efecto, lo son) un grupo poético. ¿Quizás una generación poética? ¿Una corriente? ¿Una contracorriente? Comprendo que después de sus incesantes comparecencias en tabernas le resulte difícil centrar su atención en una cuestión tan evidente.
En el segundo párrafo, usted mismo se contesta: el adjetivo que le ha asignado al conde Altató lo dice todo. Un artista ‘cotizado’. ¿Acaso la pleitesía que ustedes riden a dicho artista de supuesta sangre azul no es debida a que es un pseudo-excéntrico que ha ganado inmerecida fama con un comportamiento que pretende asemejarse al de un auténtico inconformista como lo era Max Estrella?
Espero sepan ustedes recibir mis opiniones y discrepancias con la tolerancia que siempre han distinguido a los parroquianos de las tabernas.
Sin más, me despido de ustedes en general, y del Sr. Nazka en particular.
Estimado Sr. Benjamin Nazka:
Me alegra que le resulte a usted grato que participe en el tabernileo. Las actividades inútiles son mis preferidas.
Paso a resolver la pregunta que me plantea en el primer párrafo de su comentario. La respuesta es sencilla y, si usted se molestara en leer las respuestas de sus notables compañeros taberniles, no haría falta que yo tenga que pasar a copiar y pegar un extracto de la nota dejada por su compañero César (no verificado ¿?) del día uno del corriente mes: “…¿o es que no nos acordamos de los poetas de los detectives Salvajes, donde la critica imperaba entre todos ellos?” La comparación con los poetas de tan maravillosa novela me ha llevado a la conclusión que ustedes pretenden ser (o, en efecto, lo son) un grupo poético. ¿Quizás una generación poética? ¿Una corriente? ¿Una contracorriente? Comprendo que después de sus incesantes comparecencias en tabernas le resulte difícil centrar su atención en una cuestión tan evidente.
En el segundo párrafo, usted mismo se contesta: el adjetivo que le ha asignado al conde Altató lo dice todo. Un artista ‘cotizado’. ¿Acaso la pleitesía que ustedes riden a dicho artista de supuesta sangre azul no es debida a que es un pseudo-excéntrico que ha ganado inmerecida fama con un comportamiento que pretende asemejarse al de un auténtico inconformista como lo era Max Estrella?
Espero sepan ustedes recibir mis opiniones y discrepancias con la tolerancia que siempre han distinguido a los parroquianos de las tabernas.
Sin más, me despido de ustedes en general, y del Sr. Nazka en particular.