Creo que nunca en mi vida había madrugado tanto como en este verano... Y es que en este rincón de mundo estamos en plena estación de lluvias, lo que equivaldría más o menos a nuestro invierno y el sol es el que determina la actividad diaria desde que sale sobre las 5´30h hasta que se pone sobre las 18h... Sirva de ejemplo que aquí lo normal es levantarse entre las 5 y las 7 y cenar entre las 18 y las 19h, una verdadera locura para un mediterráneo empedernido como yo acostumbrado a hacerlo todo tarde, muy tarde... La sensación que se tiene aquí a las 21 o las 22h es similar a la de estar de madrugada tomándote unas copas en alguna taberna de mala muerte en nuestras tierras... Otro de los factores que se escapan a nuestro concepto clásico de invierno es el de la temperatura, a veces insufrible debido en gran parte a la humedad (entorno siempre al 90%) y al fuerte sol tropical capaz de quemarte la piel en tan solo unos minutos... Aquí en Si Phan Don, en el sur de Laos, donde el Mekong dibuja caprichoso 4000 islas disfruto a pesar del calor de uno de esos pocos lugares en el mundo donde la naturaleza habla por sí sola y la vida continúa igual que hace cientos de años... Aquí no importan los inviernos ni los veranos, aquí no importa el fútbol ni la política, casi no tiene valor el dinero, no hay en qué gastarlo... Tenemos mucho que aprender...
Titus
PD: Aquí concluye mi periplo por el sureste asiático buscando a Kurtz o buscando una parte de mi mismo... Abandono la selva después de dos intensos meses en Camboya, Vietnam y Laos... Echaré de menos el verde sereno y salvaje de estas tierras...


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Muy suelto veo yo a su alter...
A mí me encanta que las...
Aunque todo el mundo sabe...
Hola Pe fue un placer...
y yo me alegro....