Otro Titus, Titus Groan, hizo también un viaje muy largo para encontrarse a sí mismo. Su ser estaba y era la Montaña de Gormenghast y "...Ya no necesitaba su hogar, porque siempre lo llevaba en su interior. Había crecido. Lo que partió a buscar un joven lo había encontrado un hombre, lo había encontrado mediante el acto de vivir."

Podríamos bautizar a la búsqueda de sí mismo (o de Kurtz, o de Gormenghast) como el síndrome de Titus.

Responder

Tu e-mail es privado. No se mostrará en el comentario.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de e-mail y web se convierten en links automáticamente.
Más información sobre opciones de formato
Debes reconocer el texto de esta imagen.
Si no puede ver la imagen recargue la página