El Bucanero y el Orate Blaguer

|

Glosario de motes utilizados:
BUCANERO: José Tono Martínez
ORATE BLAGUER: Enrique Vila-Matas

Gombrowicz era una persona propensa a provocar a los demás utilizando los insultos. En una carta que escribe desde Berlín nos dice:
“Anteayer inicié en ZUNTZ las reuniones artísticas pues quiero dotar a esta ciudad de un café artístico. Escritores: Grass, Johnson, Weiss (...) Lamentablemente, por ahora, no puedo insultar a nadie, lo que otorga no sé qué de irreal al ambiente”

Hace seis años, por alguna razón que hasta el día de hoy me es desconocida, fracasó la invitación que me había hecho el Bucanero, a la sazón director del Centro Cultural de España, para hacer un viaje a la península, entonces le escribí:

“¿Qué necesidad tenías de ofenderme de esta manera? Hace más de cuatro meses que vienes arrastrando, con tu Armada Brancaleone, el designio de conquistar Madrid. Pero, ¿por qué me complicas en tus proyectos de capitán de una armada fracasada? Porque tú, más que un intermediario de la cultura, pareces uno de esos viejos bucaneros con pata de palo y un loro en el hombro.
Para ti, detrás de un nombre no hay una persona sino un botín. Los corsarios atesoran oro y tú coleccionas personas, por el tiempo que te sirven según el alcance de tus cortas entendederas, ambos para acrecentar una riqueza vana con la que os vais a la tumba.

“En tanto que filibustero no tienes que mostrarte educado pero cuando te pones el disfraz de mensajero de la inteligencia debieras fingir que tienes modales pues con tus tonterías no sólo me has ofendido a mí sino también a mi familia y a mis amigos habiendo quedado en claro que eres un hombre sin nobleza.
Y bien, no has desempeñado bien tu papel de auxiliar de la cultura, te has comportado como un vulgar maleducado y un pusilánime que se esconde detrás de los teléfonos y de las secretarias. ¡Bonito regalo le dejas a una mujer distinguida como Mercedes Viviani! Porque cuando tú, finalmente y gracias a Dios, te vuelvas a España, Mercedes se quedará aquí, con nosotros, afeada durante un tiempo por el teatro que le obligaste a representar para ocultar la torpeza y obscuridad de tus quimeras.

“Mientras el mundo me trata con respeto y admiración crecientes, yo, por un momento, no he estado a la altura de estas consideraciones pues me he dejado llevar de las narices por un palurdo mediocre, tan poco caballero que ni siquiera sabe pedir disculpas. Me queda, sin embargo, un recuerdo imborrable. La paliza que te di con tu ajedrez polaco y esa imagen de tu rey corriendo en bombachas por todo el tablero aullando de dolor al ritmo de los formidables azotes que le propinaba.
No hay historia de piratas que tenga un final feliz”

Cuando en el Centro Cultural de España recibieron el fax que les mandé con este texto empezaron a bailar la jota.
“No ofende el que quiere sino el que puede. De modo que guardaré tu carta con mucha simpatía dentro de la gaveta de actos surrealistas (...) Verás por el artículo de Vila-Matas, “Esperando al fiel Goma”, que algo por lo menos se ha hecho” José Tono Martínez

Juan Carlos Gómez, «Goma»

Mié, 07/05/2008 - 10:38

Responder

Tu e-mail es privado. No se mostrará en el comentario.
  • Etiquetas HTML permitidas: <a> <em> <strong> <cite> <code> <ul> <ol> <li> <dl> <dt> <dd>
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de e-mail y web se convierten en links automáticamente.
Más información sobre opciones de formato
Debes reconocer el texto de esta imagen.
Si no puede ver la imagen recargue la página