
Sabemos que Joaquín Sabina no gusta a todo el mundo; en el Rinconcillo no es que nos guste todo lo que él ha escrito, pero esta canción sí. Y todavía nos gusta más cuando la canta María Jiménez a compás de bulerías en su disco “Donde más duele”: en el que le grita a la vida cosas desoladoras a todo ritmo poniéndose gafas negras, bebiendo whisky y fumando un canuto. En este disco los guitarristas son de excepción: Gerardo Núñez (el mismo que ya vino al Rinconcillo con Carmen Linares tocando las tonás del Canto de la Resignación) y Enrique de Melchor; dándole palmas y tremendos jaleos están Loli, Carmen y Marta Heredia y su tío Enrique. Al acordeón Cuco Pérez, que no lo explicitamos pero vino con Javier Ruibal en el último concierto del Rinconcillo (nos alegra ver que hay personas que van repitiendo, pues deducimos que se sienten a gusto en este escenario imaginario). Rogamos disculpen la simplicidad de este Rinconcillo, pero es que nos encontramos en un momento emocionalmente muy difícil: quien haya sufrido alguno sabrá a lo que nos referimos. Gracias por la comprensión...



Comentarios recientes
Esto bien podría titularse...
Muy suelto veo yo a su alter...
A mí me encanta que las...
Aunque todo el mundo sabe...
Hola Pe fue un placer...