Octubre de 2006

Que el fin del mundo me pille bailando

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Piedras

Sabemos que Joaquín Sabina no gusta a todo el mundo; en el Rinconcillo no es que nos guste todo lo que él ha escrito, pero esta canción sí. Y todavía nos gusta más cuando la canta María Jiménez a compás de bulerías en su disco “Donde más duele”: en el que le grita a la vida cosas desoladoras a todo ritmo poniéndose gafas negras, bebiendo whisky y fumando un canuto. En este disco los guitarristas son de excepción: Gerardo Núñez (el mismo que ya vino al Rinconcillo con Carmen Linares tocando las tonás del Canto de la Resignación) y Enrique de Melchor; dándole palmas y tremendos jaleos están Loli, Carmen y Marta Heredia y su tío Enrique. Al acordeón Cuco Pérez, que no lo explicitamos pero vino con Javier Ruibal en el último concierto del Rinconcillo (nos alegra ver que hay personas que van repitiendo, pues deducimos que se sienten a gusto en este escenario imaginario). Rogamos disculpen la simplicidad de este Rinconcillo, pero es que nos encontramos en un momento emocionalmente muy difícil: quien haya sufrido alguno sabrá a lo que nos referimos. Gracias por la comprensión...

Mar, 03/10/2006 - 13:46

Mujer

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Mujer

Mercedes Parada

Mié, 04/10/2006 - 13:29

Agrietado

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Agrietado

Esta noche desperté con el alma envejecida y mi cara adherida a una fina capa de seco moho resquebrajado; desoladora sensación de tirantez en mi piel. Tengo el corazón seco. Poco antes, y de tanto llorar, la humedad se adueñó de mi rostro, de mi envejecido y agotado rostro. Agotado. De tanto llorar, de tanto secar.

Intenté chillar con todas mis fuerzas y mi dermis respondió con la agonía de un surco tras otro. Quise llorar, en vano; no quedaban lágrimas por soltar, no quedan gritos por chillar, solo queda una piel envejecida, áspera y deforme donde mirar donde explorar.

Jue, 05/10/2006 - 13:30

Sweeti

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Guárdame de sus ganas de aplastarme
la imaginación
porque en mí está la montaña.
La energía la guardo
dentro de una caja marrón.
Si la abro,
empieza a llover.
Si me muerde,
se me acaba la voz.

Dom, 08/10/2006 - 12:38

Un paseo por la radio musical

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Para escuchar con la luz apagada...
Lun, 09/10/2006 - 19:08

Cuando no estás...

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Tengo la cabeza embotada de tanto pensar que no pienso en nada mientras, cigarro tras cigarro espero ansioso tu llegada. En casa sólo se escucha el ruidoso silencio del paso de las agujas de un reloj de cristal, con su imagen impertérrita de una margarita desfallecida y mezclándose en contrapunto con el rugir del motor de la nevera que se alza en las sombras de la solitaria cocina.

Tengo hambre de no comer.

En mi mente trazo resquicios de otras vidas, de otros sueños devastados por el paso de un tiempo inerte, mantenido bajo la atenta custodia de tus ojos. Todo pasa en esta vida, todo pasa y todo queda. Voy buscando tu nombre en las paredes de mi agrietada mente y solo encuentro letras distantes, mezcladas entre otras que no conozco ni deseo conocer.

Mié, 11/10/2006 - 14:55