Noviembre de 2006
Seamos Sinceros (II)
Ciclotímico | LadridosDedicado a todas esas personas
que un día perdieron un ser querido.
Especialmente a mi madre, Miriam, Nito y Jesús.
Últimamente Muerte viene ocupando gran parte de mis pensamientos. Y eso es mucho teniendo en cuenta que un noventa por ciento de mi trabajo cerebral se desperdicia en pensamientos banales ciertamente nada literarios. Esta interrupción en mi sacra bajeza –característica impertérrita adosada a mí mucho antes de la adolescencia– ha sido debida a las incursiones realizadas en el último mes por parte de la impresentable señora de capucha negra y guadaña en mano. Tres es el número escrito con su osadía. Tres. Un número que, con su circular danza macabra, suma y sigue sin descanso alguno.
No tengas por favor la cara dura de venir encima a preguntar por qué
Benjamin Nazka | micro-textosEsta mañana, mirándote al espejo, soñoliento, has empezado sin saber muy bien por qué a tratarte a ti mismo de tú. «No te olvides de coger el tabaco», te has dicho, y en ese momento te has dado cuenta de que ibas a seguir haciéndolo, de que la primera persona acababa de diluirse en la nada rápidamente, sin siquiera molestarse en despedirse o dar una explicación.
Lectura de la resistencia
Jorge Carrasco | micro-textos | Sección abiertaEl golpe de Estado de 1973 provocó en Chile un cambio cultural rotundo. Lo más directo fue darse cuenta de que algunos poetas y artistas fueron prohibidos y otros, claramente inferiores, tuvieron el aval de la cultura oficial. Uno de los poetas censurados era, evidentemente, Pablo Neruda.
Es frecuente escuchar a los escritores nacidos en Santiago que su primer acercamiento a la poesía fue a través de poetas de moda. Dicen que leían a Nicanor Parra o a Enrique Lihn, pero no a Neruda. Consideraban la poesía del autor de Canto general un eslabón ya superado dentro de la cadena evolutiva de la poesía chilena. Santiago era la capital cultural del país y allí cobraban vuelo todas las nuevas manifestaciones del arte y de la literatura, las populares y las vanguardistas, al punto de haberse convertido en el centro de difusión del último movimiento poético de moda en el continente: la antipoesía.


Comentarios recientes
Esto bien podría titularse...
Muy suelto veo yo a su alter...
A mí me encanta que las...
Aunque todo el mundo sabe...
Hola Pe fue un placer...