Enero de 2007

Francisco Mela Melao

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Tabernileros: Desde la disidencia os hago llegar ésta, mi primera entrega para este tan distinguido público. Un poco de música que será del agrado de los que gusten de los carajillos sin café como un servidor. Para aquellos a los que esta propuesta no les diga nada, también van otras sugerencias, y a los que ni eso, siempre les quedaran los micro-hits.

Salud.

Mar, 02/01/2007 - 11:37

¿Sabe lo que te quiero decí?

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Beto Stocker presenta su nuevo disco...
¿ S a b e   l o   q u e   t e   q u i e r o   d e c í ?
10 de febrero de 2007 a las 23h
SALA BAHÍA (C/Olzinelles, 31. Barcelona. <M> Plaça de Sants)
[[ Entrada Libre ]]

Dom, 07/01/2007 - 19:50

El blanco

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Habría que darle un repasito a las vidrieras del escaparate, no fuera a ser que se perdiera clientela por el simple hecho de impedirles la visión a los transeúntes. Aunque para que íbamos a engañarnos, la clientela de su pequeño negocio era siempre la misma, repetitiva como un molino de agua. Cada día la acera traía en su caudal a las mismas personas y a las horas señaladas. Una vez leyó en una columna de opinión del periódico local que ciertos productos tenían un público cautivo y se quedó muy tranquilo después de concluir que el suyo también lo era. Cerró el periódico como un autómata mientras se reconcentraba en un pensamiento que parecía querer plasmar en el interior de la vidriera: «Mis clientes son siempre los mismos; compran sus revistas y periódicos en mi local desde hace décadas, aún cuando en la esquina de Letamendi con Barrunto el joven ese, el hijo de don Mateo, puso una papelería de esas modernas en las que hasta se pueden comprar vídeos; por tanto, tengo un público cautivo».

Mar, 09/01/2007 - 10:37

En busca del tiempo... ¿perdido?

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Con cierta frecuencia me he preguntado adonde van a parar ciertos minutos que se pierden. No me refiero a las tardes enteras que he pasado en el sofá contemplando con detenimiento una mancha de humedad, actividad que practico casi todos los jueves con inimitable pericia, sino a intervalos de tiempo que se esfuman accidentalmente, por decirlo de algún modo.

Jamás pensé que pudiera resolver este misterio hasta que el pasado lunes en torno a las ocho de la mañana recibí una enigmática llamada de una señorita que se identificó como operadora del comité regulador del Banco del Tiempo. Creyéndo ser víctima de una estúpida broma intenté protestar, hacerle preguntas. La operadora apenas me dejó hablar y rápidamente me informó de que por avatares diversos de la existencia existía un saldo a mi favor de cuarenta y seis horas y cincuenta y cuatro minutos. Acto seguido pasó a explicarme someramente el porqué de ese balance.

Mié, 10/01/2007 - 13:26

En picado

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En Picado

¿Quién no ha deseado alguna vez echarse a dormir y no despertar nunca más? Pocos, pero menos todavía son los que llevan a cabo algún gesto para poner fin a sus vidas (creo que lo correcto sería poner en este punto el adverbio “afortunadamente” pero no lo voy a hacer). Los personajes de esta divertidísima novela son cuatro individuos cuya desesperación los ha llevado a realizar ese gesto: subir a la azotea de un edificio de Londres, una noche de fin de año, para poner fin de una vez por todas a la insoportable angustia que les inflingen los embates de la existencia. Este es el punto de partida de la historia de la relación entre estos cuatro suicidas, a través de la cual vamos conociendo sus vidas y sus miserias.

Jue, 11/01/2007 - 22:10

10 frases

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Ramon Vira-Sol

Vie, 12/01/2007 - 10:02