Marzo de 2008

Siempre bella

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De un tiempo a esta parte la obsesión por clasificar ha cogido un gran protagonismo, desde los personajes más importantes hasta los hechos más nimios. Todo es objeto de clasificación en un ránking: la mejor canción de la década, del año, del verano; el mejor escritor, el peor poeta, los diez mejores goles, las diez mejores películas, el vómito más grande... la lista sería tan larga como absurda.

Lun, 03/03/2008 - 23:10

Niña que corre en una silla telúrica motorizada

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Cabalgando en la silla telurica

Cuando corro sin querer
por las grandes venas del bienestar,
mi sangre soy yo,
y mi pelo soy yo.
Mi lengua soy yo,
y mi ropa soy yo.
Es posible descubrirme
por el verde
y no por el rojo,
saltándome las reglas,
viviéndome desnuda e inusual.

Mercedes Parada

Sáb, 08/03/2008 - 18:47

Estamos trabajando en ello

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Pepe Isbert en el balcon

Los Monegros es la única comarca de Europa en la que la autoridad local expende licencias de matrimonio como churros. El papel cuesta alrededor de cien billetes y es de color rosa, supongo que lo pensaron a conciencia dada su función. Ese trámite, para el que existe una gran demanda, se lleva a cabo en unas ventanillas en las que hay que hacer cola durante más de veinte minutos. Una vez conseguido el papel rosa ya estás técnicamente casado. Pero lo interesante del tema es caminar los cien metros escasos que separan la oficina de licencias matrimoniales de algunas de las muchas capillas temáticas de Los Monegros. Entraron en la que les quedaba más a mano, en todas se ofrecían más o menos los mismos servicios. Les atendió un empleado que hace dos años era candidato a la precariadad laboral, al alcoholismo lento pero letal y al onanismo compulsivo, y que ahora había encontrado la salvación gracias a la ludopatía colectiva. Ahora su madre sentía que su retoño era un hombre de provecho a pesar de que su dignidad brillase por su ausencia embutida en una especie de traje de botones de los años treinta del siglo XX.

Vie, 14/03/2008 - 14:40

Hermoso tiempo

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Después de su viaje por el Río Paraná Gombrowicz desembarca en Rosario a la madrugada, tiene que hacer tiempo, antes de visitar a los Dzianott pasea por la ciudad.

«Comercio, balance, presupuesto, saldo, inversiones, crédito, inventario, cuenta, neto, bruto, sólo esto, únicamente esto, toda la ciudad está bajo el signo de la contabilidad. La vulgaridad de América, la América gorda.

Rena y su marido, con el pequeño Jacek Dzianott, radiante de alegría, esa alegría que es en realidad nuestra única victoria sobre la existencia y la única gloria del hombre. Pero ¿por qué este orgullo y esta gloria están confiados a un niño de doce años y hay que inclinarse ante ellos, y por qué el desarrollo es el camino de la amargura degradante? Resulta muy sarcástico que nuestra insignia más alta, nuestro más orgulloso estandarte, sean los pantaloncitos de un niño»

Mié, 26/03/2008 - 20:35

Por encima de mis fuerzas

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Una persona como Gombrowicz que murió haciendo líos, no tenía derecho a reprocharme los que armaba yo. En las últimas páginas del "Diario" metió la historia apócrifa del hijo ilegítimo y de la hermosa casa que había comprado con vistas principescas a una sucesión de castillos, y todo esto con el sólo propósito de darle envidia y rabia a sus colegas polacos londinenses.

Había gente que se sentía aludida en sus escritos y perdía los estribos. En uno de ellos cuenta como unos personajes aristócratas organizan comilonas aparentemente vegetarianas con el fin de cultivar la sublimación y las sutilezas del espíritu. Pero en realidad asistimos a un banquete en el que se sirve una comida muy sabrosa preparada con trozos de un pequeño muchacho.

Es una narración absurda y cruel, pero construida con elementos sacados de la vida, un absurdo monstruoso que, sin embargo, es una caricatura de la realidad. Esta novela le trajo algunos problemas con una familia Kotlubaj de Lituania que casi termina en un asunto de honor, lo retaron a duelo. Sin embargo, la fuente verdadera de su inspiración había sido Marta Krasinska, esposa de un mayorazgo, famosa en aquel entonces por sus hazañas filantrópicas y estéticas.

Vie, 28/03/2008 - 12:45

Mirall

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Mirall

Ramon Vira-Sol

Sáb, 29/03/2008 - 15:43