Abril de 2008
Juan Carlos Gómez | Gombrowiczidas
Glosario de motes utilizados:
PATO CRIOLLO: César Aira
HIERÁTICA: Mercedes Güiraldes
A pesar de las cosas que escribió el Pato Criollo en el prólogo de «Gombrowicz, este hombre me causa problemas», y a pesar de las cosas que escribí yo en el epígrafe de este mismo libro, la fuerza de las cosas me obliga a aceptar que me he convertido en un escritor.
«Y la sospecha es irreversible, ella también hace real el tiempo: no se vuelve atrás a un mundo de sentido pleno y confiable. No hay más remedio que seguir adelante, y el impulso infinito hace de Goma, que era el no escritor por excelencia, un escritor»
Eso dice el Pato Criollo, yo digo todo lo contrario.
Mar, 01/04/2008 - 11:17
Juan Carlos Gómez | Gombrowiczidas
A pesar de mi ostensible intención de hacerme conocer en el mundo entero formando un club de gombrowiczidas, cuyos miembros están desparramados por toda la tierra, he notado últimamente que algunas personas están más desorientadas que turco en la neblina.
Con el único propósito de reducir el campo del desconocimiento va a continuación mi curriculum vitae en todo lo que concierne a Gombrowicz, un recurso muy usado para conseguir trabajo.
Mié, 02/04/2008 - 14:38
Juan Carlos Gómez | Gombrowiczidas
 Juan Carlos Gómez y Witold Gombrowicz en el puerto de Buenos Aires (1963)
La idea de compartir con Gombrowicz y con Quilombo una casa me trajo muchos dolores de cabeza. En principio, ni en mis sueños más atrevidos yo me imaginaba abandonando la comodidad de la casa de mis padres en la que, según la opinión inveterada de mi hermana, yo era el hijo preferido. No tenía nada de qué preocuparme, trabajaba, tenía un buen empleo, ganaba bastante plata y llevaba una vida de dandy metafísico.
Sin embargo, eso de vivir con Gombrowicz, un Gombrowicz que se estaba volviendo famoso, que tenía el reconocimiento de la Europa civilizada, que era extravagante, libre, payaso, genio, no era cosa que, como me decía él mismo, se me iba a presentar todos los días. Pero era homosexual y yo, en esta materia, como Gombrowicz en los asuntos del dinero, era mortalmente serio. Como si esto fuera poco no me resultaba para nada clara la naturaleza de la relación que tenía con Betelú.
Mariano, que no era ningún idiota, en presencia de Gombrowicz representaba el papel de un perfecto idiota, inmaduro, esclavo, a tal punto que la relación tan intensa que tenía con el polaco sólo era explicable, en apariencia, por un tipo de atracción non sancta. Con el tiempo fui encontrando la llave para entrar, hasta cierto punto, en ese misterio, se puede decir que cuando escribí los monjecitos medievales tenía la mitad del camino hecho.
Para mí, Flor, era un animal extraño al que no sabía cómo abordar en mis cartas, de ahí el lenguaje sofisticado y abstruso de dos pasajes en los que me refiero a él y que Gombrowicz cita, de ahí mi obsesión por borrarle los contornos. No sabía cómo abordarlo cuando le hablaba de él a Gombrowicz, sí sabía cuando le hablaba a los demás o a él mismo, lo trataba como a un chico.
Sáb, 05/04/2008 - 13:14
Juan Carlos Gómez | Gombrowiczidas
Glosario de motes utilizados:
FILÓSOFO PAYADOR: Juan José Saer
VATE MARXISTA: Ricardo Piglia
ASIRIOBABILÓNICO METAFÍSICO: Jorge Luis Borges
PATO CRIOLLO: César Aira
GNOMO PIMENTÓN: Germán García
REVÓLVER A LA ORDEN: Tomás Abraham
ORATE BLAGUER: Enrique Vila-Matas
Estos dos hombres de letras hispanohablantes hicieron todo lo posible por demostrarnos que el Asiriobabilónico Metafísico y Gombrowicz pertenecían a la misma familia, a pesar de las apariencias.
El Asiriobabiónico Metafísico se refiere a Gombrowicz en forma estrafalaria: que al polaco lo vio una sola vez, que le pareció un histrión, que vivía modestamente en una pieza sucia que compartía con otras personas, que se declaró conde porque siendo los condes de una naturaleza muy sucia no podían pedirle que limpiara la pieza, que a Mastronardi tuvieron que prohibirle mencionar su nombre porque se pasaba todo el día hablando de él, que no lo había leído, que cuando empezó a leer «Ferdydurke» a los diez minutos le vinieron ganas de leer otros libros, que lo conocía bastante bien, que eran amigos, que hablaban de la metáfora, la novela, la poesía, la rima, que Gombrowicz hablaba un español mediocre.
Mié, 09/04/2008 - 10:42
Juan Carlos Gómez | Gombrowiczidas
 Homenaje al Niño Ruso en Xalapa
A menudo pensamos que si no lo hubiera hecho uno lo hubiera hecho otro, y esto sobre asuntos que han tenido alguna importancia para los hombres. Hay muestras de todo color en las historias de la ciencia y del arte para ilustrar esta cuestión, siendo una de las más señaladas la del cálculo infinitesimal, cuyo invento unos atribuyen al inglés Newton y otros a Leibiniz, el alemán.
Los gombrowiczidas hispanohablantes bien sabemos que el primero que puso en español una obra de Gombrowicz fue Gombrowicz mismo, con la colaboración magistral del comité de traducción del café Rex que lo ayudó a trasladar a nuestro idioma el inmarcesible «Ferdydurke».
Sin embargo, hay que decirlo, existe otro gombrowiczida que compite con el mismísimo Gombrowicz en el invento del cálculo infinitesimal de la literatura, es decir, en la traducción de sus obras: el Niño Ruso.
Vie, 11/04/2008 - 10:00
Mercedes Parada | micro-textos
Mi madre ha sido una persona muy influyente en mi vida a la hora de ver ciertas cosas. Por ejemplo, cuando yo tendría 7 años me explicó como fue mi nacimiento.
Cómo fue que me enteré y pude sentir que una vez vine, y también me supo responder de dónde… de su barriga.
— Naciste pequeñitaaa, 2 kilos con 800 gramos, y naciste moradaaaa moradaa, eras como un esquimal— menos mal que no dijo como una uva.
Lun, 14/04/2008 - 14:40
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Comentarios recientes
y yo me alegro....
me ha gustado....
oh! El curso de filosofía...
Os invitamos a visitar...
Al igual que Pe, yo también...