Mercedes Parada
Septiembre de 2008La moscaBenjamin Nazka | micro-textosLa mosca se elevó de la mesa, tomó altura y circundó majestuosamente la lámpara mientras descendía en espiral con suavidad. Al acercarse a la silla logró pasar por el mismísimo centro del hueco del respaldo. Avanzaba hacia mi mentón cuando, ya a punto de rozarlo, tiró del timón hacia atrás volando en vertical hacia arriba. Como reconociendo el terreno dio tres amplias vueltas a menos de dos centímetros del techo y terminó su recorrido descendiendo en una perfecta diagonal adornada con tal cantidad de tirabuzones que fui incapaz de contarlos. Quedé tan impresionado que tuve que aplaudir. Me pregunto qué la impulso, justo cuando empezaba mi ovación, a posarse en la palma de mi mano. Benjamin Nazka ¿Otro mundo es posible?Benjamin Nazka | micro-textosMe enamoré de mi mujer por razones que me son gratamente desconocidas. Cuando se lo conté, lo que para mi significaba «Cariño, tus encantos son insondables e incomprensibles» resonó en sus oídos como un vulgar «No se por qué diablos me case contigo, desgraciada». Benjamin Nazka |
BuscarSeccionesColaboradoresIniciar sesiónArchivo mensual |
Comentarios recientes
Yo conocí a Prochazka, en...
En realidad Obama no decía...
Yo había saltado desde el...
— ¡Coño! ¡El...
Un gustazo de música para...