
Olvido en la calle.
Perdona pero es que he comido tu voz
y ahora no recuerdo como sonaba,
la escucho ¡tan líquida!
Cuando me la regalaste,
¿por qué tanta cortesía?
He olvidado tu nombre,
Lo veo escrito con letras de luz
sobre la frente,
las veo brillar.
La tierra que trajiste en tus bolsillos
se me está cayendo en la acera.
No recuerdo nada
y mis ojos se me hacen carne.
Solo hay un murmullo de agua en tus brazos,
Dime, ¿cuándo podré verte desligado
de esta cama?
De todos los hilos negros,
que pican y se mezclan con el sudor,
convirtiéndolo en algo indescriptiblemente enfermizo.
Desde el tiempo a la mano,
Desde la boca que dibuja mi pelo liso,
hasta tu madre y a la mía.
Desde la línea recta donde acaba la vida hasta ti,
que acabas por retorcerlo todo.
Mercedes Parada