Guárdame de sus ganas de aplastarme
la imaginación
porque en mí está la montaña.
La energía la guardo
dentro de una caja marrón.
Si la abro,
empieza a llover.
Si me muerde,
se me acaba la voz.
El tiempo es mi amante sádico.
¿Me parezco a ti?
Me cubro la cara y las manos
con una nube cálida.
Noto tu amor sin palabras
y si las hay me las trago.
Duermes y
puedo ver como tu pelo cobra vida.
Quiero hacer el amor con el tren.
Me ha de llevar al estrecho pasillo
donde guardo zapatos
por estrenar.
Mercedes Parada