Aquí llega... AZACA

Azaca

De nuevo nuestro Lillo [1] al ataque y sorprendiendo, esta vez publicando un libro de relatos. Un buen día los guionistas de Buenafuente reciben una invitación para enviar relatos fantásticos a sieteleguas Ediciones [2], que está buscando autores. Lillo envía Azaca y la editorial le pide que redacte más cuentos en esa línea para hacer un volumen con ellos. También le informan, dato que desconocía, del segmento de público al que quieren dirigirse, adolescentes, lo que hace que sobre el fumador compulsivo del primer cuento. Una pena en cierto modo ya que Tabernileramente hablando el fumador era perfecto.

Así nace Azaca. Una vez toma forma César [3] se incorpora al proyecto y, con sus insuperables dibujos, pone cara y ojos y cuerpo y un poco más de alma a los personajes. Por esas cosas del Copyright les pongo tan sólo uno, para que juzguen ustedes:

Ventana [4]
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Se acerca la Navidad. Aunque comulgo con la frase en la que Borges, hablando de las lecturas tempranas de Nathaniel Hawthorne, dice: «En aquel tiempo no había (sin duda felizmente para los niños) literatura infantil», quizá ustedes quieran regalar Azaca a sus hijos, sobrinos, nietos, etc. Sale a la venta en librerías en los próximos días, en la colección Tragamundos de sieteleguas Ediciones.

Y en lugar de extenderme más, les dejo con la introducción...

Benjamin Nazka

De la A a la Z. Así transcurre el tiempo.

De la A a la Z nuestro tiempo se almacena dentro del mundo como en los anillos concéntricos de los árboles. Cada año los árboles producen un anillo. Cada año el grosor del anillo es diferente dependiendo de la humedad y del sol. Si cortas un árbol transversalmente verás sus anillos como un código de barras. Hay anillos de diferentes grosores, anillos A, anillos B, anillos C... En cada uno de ellos se atrapa el contenido de Carbono 14 que nos permite leerlos. También existe un código de barras del mundo. Aunque el mundo no es como un árbol.

De la A a la Z. El tiempo funciona como esos libros compuestos por transparencias de plástico con dibujos que se van superponiendo para completar una escena. El tiempo del mundo también es como esas páginas que nos muestran un paisaje nuevo compuesto por paisajes antiguos. Aunque el mundo no es un libro de transparencias.

De la A a la Z el tiempo del mundo pasa, aunque hay veces en las que el tiempo del mundo juega.

Y entonces el tiempo del mundo entrega en A una carta de C. O abre un agujero que hace que traspases varias páginas del libro de transparencias. O a veces los círculos no son concéntricos y dos de ellos se entrelazan.

Y el tiempo va de la A a la Z y vuelve a la A y salta a la C y vuelve a la A.

A-Z-A-C-A


Dirección del artículo original:
http://www.tabernil.com/2006/12/aqui_llega_azaca