Se me nublan los ojos pero no es de tristeza.
No es vejez, tampoco.
Se me llenan de líquido
transparente,
espontáneo y repentino.
No, no son lágrimas.
Los ojos se me inundan
del exceso de visiones.
Veo más veo mucho
veo cerca
y se desbordan.
Resisten.
Se niegan, rehusan continuar
con la tarea.
Ya no pueden más;
no dan más
se agotan en el esfuerzo--
Ilusa de mí
—ilusos ellos—
como si se pudiera dejar de—
Pe