
Cuando corro sin querer
por las grandes venas del bienestar,
mi sangre soy yo,
y mi pelo soy yo.
Mi lengua soy yo,
y mi ropa soy yo.
Es posible descubrirme
por el verde
y no por el rojo,
saltándome las reglas,
viviéndome desnuda e inusual.
Mercedes Parada