Glosario de motes utilizados:
HASÍDICO: Dominique de Roux
VACA SAGRADA: Rita Gomrowicz
CAGAMÁRMOLES: Francesco Cataluccio
BOXEADOR AMATEUR: Abelardo Castillo
«En cuanto al curso de filosofía me gustaría dictarlo a partir de Kant, con él empieza el pensamiento moderno, calculo una hora para Kant, otra para Hegel, treinta minutos para Marx, una hora para Husserl, otra para el existencialismo y otra para el estructuralismo, en total, cinco horas y media. Pero no estoy seguro de poder hacerlo, pues me fatigo cuando hablo demasiado»
Éste es el fragmento de una carta que Gombrowicz le escribe al Hasídico anunciándole que estaba trabajando en la preparación del curso. Gombrowicz es un hombre de letras que le hizo honor al viejo nombre de Facultad de Filosofía y Letras, cosa que la mayoría de los escritores no hacen.
Los apuntes que armó la Vaca Sagrada sobre estas lecciones, con el asesoramiento especializado del Cagamármoles, no tienen el nivel de los que armaron los estudiantes de la Universidad de Tucumán sobre las lecciones de García Morente, pero dieron oportunidad de nacimiento a un panegírico mortuorio que escribió el Boxeador Amateur cuando apareció «Curso de filosofía en seis horas y cuarto»
A mí me sirvieron para recordar episodios de la filosofía que viví con Gombrowicz y con los contertulios del Rex, y para vincularlos con pasajes de sus diarios en los que se pasea de la mano con la madre puerca de las ciencias. Siguiendo un itinerario un tanto caprichoso se me ocurrió que Gombrowicz es una especie de bastonero de estos pensadores. Los odia y los quiere como si fueran de la familia, es lo que se deja ver en un opúsculo al que di en llamar «Los Filósofos» que los gombrowiczidas pueden leer en El Ortiba [1] o aquí [2], y que mira con el rabillo del ojo a ese «Curso de filosofía en seis horas y cuarto» que también aparece en esa revista como lectura recomendada.
En este camino peripatético nos vamos a encontrar con nueve filósofos: Kant, Schopenhauer, Hegel, Nietzsche, Marx, Husserl, Heidegger, Sartre y Foucault.
Juan Carlos Gómez, «Goma»