Diario de abordo

Son casi las doce de la noche y afuera todavía es de día...Siempre he tenido cierta debilidad por estas latitudes, creo que aunan extremos de una manera muy poco llamativa... Personalmente me encanta la sensación aséptica de civismo que se respira en los países escandinavos, me da tranquilidad mezclada con cierta sensación de libertad... Lástima que este sólo de paso, me encantaría quedarme al menos un par de semanas más pero mi destino es otro y tiene nombre de río: Mekong...

El Mekong nace en las montañas del Tíbet y baña en su camino la provincia de Yunnan (China), Myanmar, Tailandia, Laos, Camboya para desembocar finalmente en el Mar de la China Meridional donde se forma su famoso delta, en Vietnam... Me gustaría seguir todo su recorrido pero me llevaría unos seis meses y sólo dispongo de dos, así que vuelo directo desde Helsinki a Bangkok... Nada más aterrizar en Bangkok uno se da cuenta de lo duro que va a ser este viaje gracias al brutal clima que reina aquí en época de monzón, con temperaturas constantes que rondan los 35 grados y una humedad cercana al 95%... De golpe, nada más salir del aeropuerto me asalta el mismo déjà vu de siempre que viajo al trópico: de repente imágenes de México, Cuba, Honduras... pero sobretodo de la India, un país cautivador en muchos sentidos... Olores, colores, sabores, tradiciones... Una parte de mi se siente como en casa, la otra, más racional, piensa que estoy a 11.000 quilómetros.

Titus


Dirección del artículo original:
http://www.tabernil.com/2006/07/diario_de_abordo