Siempre me olvido de mirar antes de calzarme, por eso descubro tarde que tengo los zapatos habitados por insectos. En cierto modo me reconforta saber que hay quienes los aprovechan para caminar mientras duermo; eso sí que es optimizar recursos. Pero no es momento de perderme en vagas divagaciones, me digo, la situación es grave y si no me apresuro llegaré tarde a la oficina. Sin embargo, por temor a notar cómo se aplastan sus cuerpos bajo mi peso brutal decido justo a tiempo detener el primer paso.
Instantáneas
INSTANTÁNEA 1. Zapateta al aire
Juan | Instantáneas... y entonces se lanza a caminar como si le acabaran de inyectar una especie de combustible de la satisfacción. Se empieza a ir y el impulso es tal que ya está lejos. Lo veo y no puedo dejar de pensar que no se va para irse sino para que le veamos marchar. Diría incluso que no parte como lo hacen los hombres, más bien parece un aparato que apenas acabara de aprenderse a funcionar o un orangután altanero —en realidad, su torpeza vendría de la simbiosis entre el animoso animal y el artefacto—, sí, y arriba de toda esa incipiente paraplejia cinética sobresale, coronando festivamente, su gran cabeza; siempre hay algo de adorno imprescindible en los desfiles, hasta cuando éstos se aparecen improvisadamente, como ahora, para lucimiento propio, suyo, de él, y escarnio ajeno.


Comentarios recientes
Muy suelto veo yo a su alter...
A mí me encanta que las...
Aunque todo el mundo sabe...
Hola Pe fue un placer...
y yo me alegro....